El año del no carnaval

Un día la historia recordará que fue en el año 2021 cuando se volvieron a cancelar los carnavales. Todavía no sabemos el alcance histórico de estos hechos, pero sí sabemos algo, esto hace décadas que no ocurría.

Es en los años 80 cuando numerosos historiadores y antropólogos muestran un creciente interés acerca del mundo de las fiestas en general y del carnaval en particular.

Seguro que en un futuro próximo, muchos de los nuevos estudiosos volverán a investigar esta fiesta y los efectos que la pandemia supuso para la celebración de la misma, sobre todo en el mundo rural.

(foto: GipuzkoaKultura)                                  

Carnaval, la fiesta de las fiestas

Dentro de  la antigua concepción cíclica del tiempo, que se medía de acuerdo a los ritmos del mundo vegetal, animal y humano, el carnaval ha ido adquiriendo un papel importante, ya desde sus inicios, como elemento estructurador del paso del tiempo en la sociedad.

Es por todos conocido y también difundido por grandes antropólogos como; Julio Caro Baroja o Josefina Roma entre otros, que el carnaval es “la fiesta de todas las fiestas”. Una celebración antigua y universal que a lo largo de los siglos ha sabido incorporar e integrar, un conjunto de diferentes festividades que le han proporcionado un carácter particular y diferente, lleno de simbolismo, pasión y color. 

Desde sus orígenes, ha ido incorporado diferentes capas de algunas festividades celtas precristianas, también de fiestas romanas (Saturnales, Lupercales, Matriarcales), algunos rituales de inversión (roles sociales) de carácter medieval o también la ostentación y exhibición de riqueza muy propia del renacimiento y también de la época moderna.

(foto: Disparate del Carnaval – Francisco de Goya)

El mundo rural, espejo de los cambios en el carnaval

Es en el mundo rural, donde mejor y de forma más clara, hemos podido observar todos estos cambios con el paso de los años. Y qué mejor fiesta para hacer notar el paso del tiempo que los carnavales, la fiesta del rito, del cambio, del caos, de lo nuevo que está por llegar y que deja paso a la vida, a la primavera, al color. Y es esa correlación del carnaval con todas estas otras celebraciones la que hace que sea “la fiesta de todas las fiestas”.

Dentro de unas décadas se recordará y estudiará que los carnavales, tal como los conocemos hoy en día, sufrieron dos parones excepcionales. El primero de ellos fue en febrero de 1937 y durante los años posteriores a causa de la guerra civil. El segundo, creo que no hace falta comentarlo pues lo estamos viviendo ahora mismo. 

Se observarán los cambios sufridos a partir de estos hechos, al retomarse las celebraciones, justo después de cada parón. En el primero de los casos, ya lo sabemos porque lo hemos analizado y visto con el paso de los años. ¿Qué ocurrirá después de este segundo parón? ¿Qué ocurrirá sobre todo en el medio rural con los carnavales y otras tradiciones, fiestas, costumbres y ritos?, nadie lo sabe pero entendemos que depende de nosotros si queremos dejar que se pierdan, o no.

foto: (Tradiciones y Fiestas)

Carnavales en el mundo rural

Durante siglos y según distintos antropólogos, el hombre en el medio rural ha usado como medida para la concepción del tiempo primitivo, periodos de unos 40 días. Esta unidad de medida le permitió hacer una síntesis entre el calendario solar y el calendario lunar. 

De este modo, el hombre en el medio rural intentaba predecir el final del invierno (símbolo de muerte) y el comienzo de la primavera (símbolo de fertilidad y vida), la batalla entre la muerte y la vida. 

Para obtener una buena y fructífera primavera que diese paso a las mejores cosechas, realizaba numerosos y diversos ritos, muchos de ellos han dado forma al carnaval tal y como lo conocemos actualmente. 

Los rituales cósmicos (despertar del Oso),  de fertilidad (máscaras de animales, pieles de animales, cencerros y látigos), de inversión (invertir el orden social)  o de ostentación (comparsas o compañías de carácter burlesco), son la base de muchas celebraciones carnavalescas que se llevan a cabo en el medio rural.

Recordando los carnavales en el mundo rural

Antes de terminar este artículo que hace referencia al Carnaval, “la fiesta de las fiestas” , queremos recordar un buen número de todas estas celebraciones que beben de los ritos mencionados anteriormente. 

Carnaval de Bielsa (Huesca)  con sus Trangas, Madamas, L´Onso (Oso) y el Domador. 

Carnaval de Lantz (Navarra) con los Txatxos, Herreros, Ziripot y Zaldiko pero sobre todo con la Quema del bandido  Miel Otxin.  

foto: (Jóse María Moreno García)

La Fiesta del Peropalo, juicio popular a un malhechor representado por un muñeco de paja en Villanueva de la Vera (Cáceres).

 Su origen, al igual que otras muchas leyendas del mundo rural, es desconocido y se apoya en distintas versiones. La más conocida, dice que era un judío huido de la justicia que habitaba en la sierra de Gredos. Cuando llegaba la época del carnaval, aprovechando la coyuntura del carnaval se dedicaba a robar y a cortejar a las mujeres del pueblo. Otra versión, cuenta que era un cobrador de impuestos que en su momento fue ajusticiado.

En cualquier caso, hoy en día es una celebración de carácter rural donde reina el buen ambiente, la gente se tizna la cara, recibe empujones que simbolizan un gran abrazo colectivo y disfruta vistiéndose con trajes regionales o diferente ropa estrafalaria.

Durante el Domingo de Carnaval y mediante un silencioso ritual, el Peropalo es llevado a la plaza del pueblo. Allí lo colocan en una escalera de madera “Aguja” pero antes de subirlo a la escalera lo suben y bajan inclinándose hacia el suelo (hacer la “Judía”) para que la gente le insulte y se burle de él. Al día siguiente se repite el rito. El martes de Carnaval (día grande) se juzga al Peropalo y se desarrollan diferentes ritos a lo largo del día.

(foto:Tito Alfredo)

 Los Jurrus de Alija del Infantado (Zamora), seres no humanos representantes de las fuerzas del mal  que quieren incendiar el pueblo. La Mayorazga con la ayuda de las mujeres del pueblo y de doña Cuaresma se enfrenta a ellos.

Guirrios y Madamas de Llamas de la Ribera (León), es el domingo de carnaval cuando todos los personajes que forman este ancestral carnaval recorren las calles del pueblo, entre bromas, vejigazos y sustos a todos los asistentes.

Carnaval de Laza (Orense), los grandes protagonistas del Carnaval de Laza son «Os Peliqueiros» que acompañan a «Os Fulións»  Su misión es ahuyentar a los malos espíritus. La Morena y el Maragato son otros personajes de este carnaval.

Carnaval de Verín (Orense) «Los Cigarrones» y también la duración del Carnaval de Verín (casi un mes) hacen de esta celebración un evento especial. Junto con el de Laza y Xinzo de Limia, forman parte del triángulo mágico del carnaval rural gallego.

(foto: Millán)

Xenerais da Ulla ( Comarca Natural de la Ulla) los personajes más característicos  son los Generales y Correos a caballo, todos  recorren las parroquias durante el día dando vivas a vecinos y visitantes, acompañados de un “ejército” de abanderados, coros, comparsas y parrandas.

Fiesta dels Traginers en Balsareny (Barcelona) A los numerosos actos tradicionales de la Fiesta, se han ido añadiendo otras actividades que le dan más vida, como la Tostada del Arriero, el Rebost del Arriero, Pasacalles, Elaboración artesanal del cerdo , Concurso de fotografía, Mercado del Arriero.

Aratustes de Mundaka (Vizcaya) Los atorras son los personajes inconfundibles de este carnaval. Van de blanco inmaculado de arriba a abajo. En la cabeza llevan una funda de almohada abierta, con puntillas. De vestimenta, dos faldas, una en los hombros y otra en la cintura.

Carnaval de Benassal (Castellón) durante el Carnaval se celebra la ‘Entrada de la Tea’, acto tradicional que rememora el regreso al pueblo de los ‘traginers’ (viajantes y comerciantes) locales.

foto: (Jóse María Moreno García)

Diablos y Mascaritas en Luzón (Guadalajara) estos personajes siniestros personajes portan  sobre la cabeza una cornamenta de toro que pesa alrededor 7 kilos; además, en la  cintura llevan grandes cencerros de metal que agitan vigorosamente durante sus recorridos por el pueblo. Logran una apariencia infernal al cubrirse el cuerpo con un betún hecho con cenizas y aceite, una dentadura postiza moldeada a mano con patata cruda aporta un toque aterrador.

No te pierdas el siguiente artículo que será una continuación de este, donde seguiremos recordando muchos de los carnavales que se celebran en el rural.

Referencias: 

  • El Carnaval y sus rituales: algunas lecturas antropológicas. Joan Prat i Carós. Dialnet
  •  Los carnavales como bienes culturales intangibles. Espacio y tiempo para el ritual. Javier Marcos Arévalo. Gaceta de Antropología.
  • http://xeneraisdaulla.com
  • https://www.festacatalunya.cat/
  • https://www.jcyl.es/jcyl/patrimoniocultural/mascaradas/
  • https://guirriosymadamas.org/

Soy autor y fundador de este blog, actividad que realizo con pasión y dedicación ya que cuando algo te gusta y apasiona no importan las horas que le dediques a ello. Me gusta observar y conocer con la curiosidad de un niño: el origen de una tradición, la pasión de unas fiestas, las particularidades de una costumbre, el simbolismo de un rito.

2 comentarios

  • Antonio Responder

    Muy interesante, yo que soy CARNAVALERO me ha gustado tu información de esta fiesta en otros lugares. Saludos desde BADAJOZ

    • Alfonso Bermejo Responder

      Hola Antonio,
      Bienvenido a Tradiciones y Fiestas.
      Muchas gracias por tus palabras.
      Me alegra que te haya gustado el artículo.
      Saludos,
      Alfonso

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